Visitamos el Mirador del Corzo, para despalzarnos hasta el Mirador del Macho Cabrío, donde charlamos, nos avituallamos, vimos la niebla ascender desde Marbella.
¿Estrellas fugaces? Pocas. La hora más propicia para verlas era sobre las cinco de la mañana. Algunos, con suerte, pudieron contemplar alguna e incluso pedir un deseo.
Las fotografías que acompañan este post son de Antonio y aunque parezca en algunas de ellas que está de día, todas están sacadas entre las 22:03 y las 23:59.